Restringir la publicación de ilustraciones con IA: Carta Abierta

Molly Crabapple ha publicado una carta abierta firmada por 1000 figuras destacadas del mundo de la cultura en la que se insta a las editoriales a restringir el uso de imágenes «vampíricas» generadas por IA

Center for Artistic Inquiry and Reporting | 2 de mayo de 2023

Desde los primeros días del periodismo impreso, la ilustración se ha utilizado para dilucidar y agregar perspectiva a las historias. Incluso con el advenimiento de la fotografía en el siglo XIX, las ilustraciones dibujadas a mano continuaron teniendo su lugar, tanto como síntesis de la visión del artista como del significado del escritor. El arte del ilustrador sigue hablando de algo que no sólo está íntimamente relacionado con las noticias, sino que es intrínsecamente humano en la propia historia.

Con el advenimiento de la tecnología de IA de imagen generativa, esa confluencia interpretativa y narrativa única de arte y texto, de escritor humano e ilustrador humano, está en riesgo de extinción.

A partid de las indicaciones de texto, estas aplicaciones generativas pueden producir en masa simulacros pulidos y detallados de lo que anteriormente habrían sido ilustraciones dibujadas por la mano humana. Lo hacen por unos pocos centavos o gratis, y son más rápidas de lo que cualquier ser humano podría ser. Debido a que ningún ilustrador humano puede trabajar lo suficientemente rápido o lo suficientemente barato como para competir con estos bots de reemplazos, sabemos que si esta tecnología no se controla, remodelará radicalmente el campo del periodismo. El resultado será que solo una pequeña élite de artistas podrá permanecer en el negocio, y su trabajo se venderá como una especie de símbolo de estatus de lujo. 

Los generadores de «arte» basados en IA están entrenados en enormes conjuntos de datos, que contienen millones y millones de imágenes protegidas por derechos de autor, recopiladas sin el conocimiento de sus creadores, y mucho menos con su consentimiento o a cambio de una compensación. Este es efectivamente el mayor robo de arte en la historia. Perpetrado por entidades corporativas de apariencia respetable respaldadas por capital de riesgo de Silicon Valley. Es un robo a plena luz del día.

Si crees que esto suena alarmista, considera que el trabajo generado por IA ya se ha utilizado para portadas de libros y como ilustración editorial, desplazando a los ilustradores de su medio de vida. Como resultado, los artistas e ilustradores ya comenzaron a demandar a ciertos creadores de generadores de «arte» basados en IA por infracción de derechos de autor.

¿Por qué es importante esto, más allá del efecto inmediato sobre los artistas individuales? La IA pretende tener la capacidad de crear arte, pero nunca podrá hacerlo satisfactoriamente porque sus algoritmos sólo pueden crear variaciones del arte que ya existe. Sólo crea versiones falsas de ilustraciones que carecen de perspicacia, ingenio u originalidad. El «arte» generativo de la IA es vampírico, ya que se alimenta de las obras de arte de generaciones pasadas mientras succiona la sangre vital de los artistas vivos. Con el tiempo, esto empobrecerá nuestra cultura visual. Los consumidores serán entrenados para aceptar este «arte» que parece arte, pero faltará el ingenio, la visión personal, la sensibilidad individual, la humanidad.

Esto también supone una elección económica para la sociedad. Mientras que las carreras de los ilustradores van a verse diezmadas por el «arte» generativo de la IA, las empresas que desarrollan esta tecnología están haciendo fortunas. Silicon Valley está apostando contra los salarios de los artistas vivos a través de su inversión en IA.

El «arte» generativo con IA apenas está empezando. Si los ilustradores quieren seguir siendo ilustradores, ahora es el momento de luchar. Molly Crabapple y el Center for Artistic Inquiry and Reporting hacen un llamamiento a artistas, editores, periodistas, redactores y líderes sindicales del periodismo para que se comprometan con los valores humanos contra el uso de imágenes de IA generativa para sustituir al arte hecho por humanos.

Los medios de comunicación se toman muy en serio los derechos de propiedad intelectual. Su negocio no existiría sin el respeto de las leyes y los valores que protegen dichos derechos. Si las redacciones pretenden resistirse al robo corporativo, deben comprometerse a apoyar el arte editorial creado por personas, no por granjas de servidores.  

*Para firmar la carta abierta, utiliza el formulario que aparece a continuación.
Asegúrate de desplazarte hacia abajo dentro del cuadro para rellenar todos los campos y enviarlo.

Agrega tu firma!

Porque la IA generativa es sólo el principio.
Porque la humanidad debe ser lo primero.
Porque debemos luchar.
Nunca rendirnos.



• Diseño y maquetación web: Naida Jazmin Ochoa, diseñadora gráfica, ilustradora. Coordinadora del colectivo Arte es Ética.