El Estatuto del Artista es la nueva avanzada del gobierno de España para normalizar el uso de IA generativa

ATENCIÓN ESPAÑA

El Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Cultura actualizan el Estatuto del Artista a través de la modificación del Real Decreto 1435/1985 en el que permiten el uso de la IA generativa (artículo 13) para la generación de contenidos en determinados casos. Según la nota de prensa, el texto incorpora las novedades que se han elaborado en diálogo con el sector creativo incluyendo sus aportaciones. Suponemos que es un «déjà vu» del Real Decreto LCA que planearon junto a las entidades de gestión a espaldas de los socios y trabajadores, y que terminó siendo retirado por el ministro Urtasun en enero de 2025 gracias a la acción colectiva que lo rechazó.

El Ministerio de Trabajo de España abre, entre gallos y medianoche, la opción de «participación pública» para presentar aportaciones, hasta el próximo 2 de febrero, al Real Decreto sobre el Estatuto del Artista que PERMITE el uso de IA generativa en los sectores artístico-culturales ⚠️

🔴 Lo lanzaron un viernes en medio de una campaña de prensa totalmente tramposa titulando que «se prohíbe la IA generativa en la cultura» para distraernos a todos cuando en realidad es todo lo contrario:

Artículo 13. Uso de la inteligencia artificial generativa en el contrato artístico para generar contenidos.

🔴 RECHAZAMOS el artículo 13 de la modificación del Real Decreto que actualiza el Estatuto del Artista, en el que permiten el uso de IA generativa en el contrato artístico para generar contenidos.

Habilitado el plazo de acceso para facilitar la participación pública en el procedimiento de elaboración de normas del angulares «Real Decreto XXX/2025, de XX de XXX, por el que se regula la relación laboral especial de las personas artistas que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de las personas que realizan actividades técnicas o auxiliares necesarias para el desarrollo de dicha actividad».

Los trámites de audiencia e información pública tienen por objeto recabar la opinión de los ciudadanos titulares de derechos e intereses legítimos afectados por un proyecto normativo ya redactado, directamente o a través de las organizaciones o asociaciones que los representen, así como obtener cuantas aportaciones adicionales puedan realizar otras personas o entidades.

  • Fecha de publicación: 22 de enero de 2026, a las 18:03:00 .
  • Inicio del plazo de presentación de aportaciones: 23 de enero de 2026, a las 00:00:00.
  • El plazo para la presentación de aportaciones termina el día 02 de febrero de 2026, a las 23:00:59.

APORTACIONES

A continuación compartimos algunas de las aportaciones que fueron enviando y que pueden servir de ejemplo para enviar las vuestras. También pueden apoyarse en los argumentos que tenemos detallados en nuestro Manifiesto.

Los actuales servicios de IA generativa, con independencia de si generan textos, imágenes, vídeos o audio, han sido desarrollados vulnerando el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley de Propiedad Intelectual. Esta tecnología, además de vulnerar derechos fundamentales, destruye y precariza el empleo creativo/cultural, su uso promueve la competencia desleal y su implementación fomenta el desinterés por el aprendizaje artístico poniendo en riesgo el presente y el futuro de numerosas profesiones. El Artículo 13 debería ser eliminado por completo.

Manifiesto: https://arteesetica.org

Nia Soler – Ilustradora, artista visual y escritora. Representante de Arte es Ética, España.

Yo ya he participado. Dejan pocos caracteres, pero básicamente he indicado que la IA generativa en el sector cultural:

• Vulnera las leyes de propiedad intelectual y el convenido de Berna
• Amenaza nuestro acervo lingüístico y cultural
• Atrofia la capacidad de pensamiento crítico y creativo
• Destruye empleo y precariza los que quedan
• Es una masacre a nivel medioambiental


Y les he adjuntado el manifiesto sobre la IAG de AVTE y la campaña de ATRAE, traduccionhumana.com

Tenéis hasta el 2 de febrero. No se tarda nada, os lo prometo.

Iris C. Permuy – Presidenta de ATRAE (Asociación de Traductores y Adaptadores Audiovisuales)

Los sistemas de IAG vulneran los derechos de Propiedad Intelectual de millones de personas, un contrato entre empleador y empleado no puede legitimar su uso porque estos sistemas son ilegales desde su desarrollo.

No hay ninguna garantía de que se pueda evitar que el empleador contrate a una persona que se haga llamar «artista» y esté conforme con el uso de IAG, mientras se despidan a trabajadores que no la usen alegando otras causas. Esto sería igualmente una sustitución, pero este Real Decreto no lo contempla.

Una legislación que proteja a trabajadores debe de consistir en ponerle límites a las empresas, no en darles opciones. El uso de IAG es perjudicial para la cultura y para los trabajadores. Su uso por parte de empresas debería de considerarse como graves infracciones que acarreen sanciones y retirada de ayudas estatales.

SEGAP – Federación de Sindicatos de Espectáculos, Artes Gráficas, Audiovisuales y Papel de CGT.

El desarrollo de la actual IA generativa comercial está basado en la ilegalidad. Delitos tales como el lavado de datos, violación masiva a la Ley de Propiedad Intelectual, a la Ley de Protección de Datos, a la Ley de Competencia Desleal, entre otros. Ilegalidad cometida en todas las instancias del desarrollo de estos modelos de IA generativa: desde la captación de datos y el armado de los datasets, durante el pre-entrenamiento de los modelos, luego en el entrenamiento y fine-tuning de los mismos, hasta finalmente comercializar las aplicaciones y servicios generativos, poniéndolos a competir de forma desleal en el mismo mercado con las obras y autores originales cuyas obras fueron expoliadas.

Permitir el uso de la actual IA generativa comercial, que funciona a base del robo y lavado de datos, que enfrenta más de 70 procesos judiciales y que impulsa el colapso medioambiental a través de sus centros de datos, no estaría siendo una protección para el trabajo de nadie.

Arte es Ética – Artivismo y autorías de habla hispana

El texto que he enviado. Dan muy poco espacio, he sido muy escueto:

«Declaro mi oposición al Artículo 13 del Real Decreto que permite ‘de facto’ la IA generativa en el sector cultural. Esta tecnología se basa en el uso masivo de obras sin consentimiento ni compensación, vulnerando derechos de autor, destruyendo empleo y homogenizando la cultura. Su regulación legitima un modelo ilegítimo y precarizador. Solicito la eliminación o reescritura de dicho artículo y la prohibición expresa de la IA generativa para contenidos realizables por profesionales humanos.

Desarrollo mis argumentos en el documento adjunto.

Muchas gracias, y un saludo.»

Además, les he adjuntado un PDF con una argumentación mucho más detallada. Si lo queréis leer o incluso utilizar, se puede descargar aquí


Aportación a la consulta pública sobre el Real Decreto de relación laboral especial de artistas: rechazo al Artículo 13 por ilegitimidad, impacto laboral, cultural y medioambiental

1.- Introducción

Esta aportación expone una oposición fundamentada al Artículo 13 del Real Decreto, que regula el uso de Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) en los contratos artísticos. Su inclusión no solo normaliza una tecnología de origen ética y legalmente cuestionable, sino que también desatiende sus devastadores efectos sobre el empleo, la diversidad cultural y la sostenibilidad medioambiental.

2.- Argumentos Centrales de Rechazo

2.1. Ilegitimidad de origen y vulneración sistemática de derechos

La IAGen comercial se ha construido mediante el entrenamiento con inmensos volúmenes de obras creativas (textos, imágenes, audio, vídeo) extraídas sin consentimiento, licencia ni compensación a sus autores. Este proceso vulnera:

● La Ley de Propiedad Intelectual y el Convenio de Berna, al realizar reproducciones masivas no autorizadas para un fin comercial.

● El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), al tratar datos personales y biométricos (como voces o rostros) sin base legal.

● La Ley de Competencia Desleal, al crear productos que compiten ilegítimamente con las mismas obras que expoliaron.

Regular su “uso” en un contrato (Art. 13) no absuelve ni repara esta ilegitimidad fundacional.
Legitima un modelo de negocio extractivista.

2.2. Destrucción de empleo e implementación de una precariedad laboral estructural

La IAGen no es una “herramienta” neutra, sino una tecnología ontológicamente perversa que supone un vector de sustitución laboral. Su introducción conduce a:

● Despidos encubiertos bajo eufemismos como “reestructuración” o “nuevas necesidades productivas”.

● Precarización forzada. Presión para aceptar menores salarios, peores condiciones o cláusulas que cedan derechos de imagen y voz para entrenar IAG.

● Eliminación del relevo generacional. Genera una barrera insalvable para artistas noveles en un mercado inundado de contenido automatizado barato.

El Artículo 13, al establecer “límites” contractuales, es ineficaz para prevenir esta dinámica estructural de sustitución y desvalorización del trabajo humano.

2.3. Homogenización cultural y erosión de la diversidad

La IAGen genera contenidos derivados de promedios estadísticos de sus datos de entrenamiento, priorizando lo más repetido (y frecuentemente, lo más comercial y genérico). Esto:

● Erosiona las identidades y expresiones culturales minoritarias, incapaces de competir con el volumen de datos de la cultura dominante.

● Atrofia la innovación y la autenticidad, favoreciendo la regresión a la media y la réplica sobre la creación original.

● Supone una colonización digital, donde las narrativas y estéticas se uniformizan según los intereses de las corporaciones tecnológicas que controlan los modelos.

2.4. Impacto medioambiental insostenible y contradicción con los objetivos climáticos


La huella ecológica de la IAGen es descomunal, creciente y acelerada, en clara contradicción con la prioridad urgente de reducir emisiones:

● Consumo energético extremo. El entrenamiento y operación de grandes modelos de IAGen requiere centros de datos masivos, con una demanda eléctrica que rivaliza con la de países enteros.

● Incremento relativo de emisiones. La IAGen es la tecnología que más ha incrementado sus emisiones relativas en el último lustro, en un momento de crisis climática que exige reducciones drásticas en todos los sectores.

● Consumo de recursos hídricos. Los centros de datos necesitan ingentes cantidades de agua para refrigeración.

● Extractivismo de recursos naturales críticos. La infraestructura física de la IAGen (servidores, GPUs, baterías) depende de la minería intensiva de minerales como litio, cobalto, tierras raras y coltán. Esta extracción está vinculada a la violación de derechos humanos, conflictos geopolíticos, destrucción de ecosistemas y contaminación tóxica en países del Sur Global, perpetuando un modelo colonial de explotación de recursos.

Normalizar y fomentar el uso de IAGen en el sector cultural es, por tanto, promover una tecnología climáticamente irresponsable y socio-ambientalmente depredadora, contradiciendo los compromisos de transición ecológica justa, desarrollo sostenible y derechos humanos.

2.5. Falta de transparencia, reparación y desafío ético

La norma omite cualquier exigencia de:

● Trazabilidad ética: garantizar que los modelos usados no contengan obras robadas.

● Reparación a los autores perjudicados: establecer mecanismos para indemnizar retroactivamente a los creadores cuyas obras fueron utilizadas para el entrenamiento.

● Autorización positiva de autores: que los materiales aptos para el entrenamiento y uso como fuente de datos para todo modelo de IAGen pertenezcan a autores que afirmativamente hayan autorizado el uso, formando parte de un listado positivo, y se permita la revocación de la decisión.

● Transparencia informativa hacia el público: obligar a declarar el uso de IAGen en los contenidos culturales finales.

3.- Propuestas constructivas concretas

Por todo ello, se propone:

1.- La eliminación del Artículo 13 en su redacción actual.

2.- La introducción de una disposición que prohíba expresamente el uso de sistemas de IAGen para generar, sustituir o imitar contenidos cuya creación sea propia de los profesionales del sector artístico y cultural, salvo para fines de investigación o accesibilidad estrictamente regulados y no comerciales.

3.- El fortalecimiento del Artículo 12, garantizando que los derechos de propiedad intelectual e imagen sean inalienables, con compensación justa y transparente, y prohibiendo su cesión para entrenamiento de IAGen salvo consentimiento expreso, reversible y adicionalmente remunerado.

4.- La promoción de una legislación transversal que, antes de regular el “uso”, aborde el origen ilegítimo de la IAGen comercial, exigiendo:

• Moratoria y auditoría: Suspender su uso comercial en sectores creativos hasta una auditoría independiente sobre la procedencia de los datos y el pago de reparaciones.

• Consentimiento y compensación retroactiva: Obligar a los desarrolladores a obtener licencia y pagar regalías por todo el material protegido usado, eliminando lo no autorizado tanto de sus fuentes como del entrenamiento de sus modelos.

• Transparencia radical: Publicar listas completas de las obras utilizadas en los datasets de entrenamiento.

• Generalidad: Que estos principios se apliquen a toda forma de IAGen, tanto de texto, como de imagen, de vídeo, de audio y cualquier otra forma futura.

• Evaluación de impacto ambiental y social: exigir que cualquier futura regulación tecnológica en el sector cultural incluya una evaluación obligatoria de ciclo de vida completo (ACV) que contemple no solo su huella de carbono y consumo hídrico, sino también su dependencia de materiales críticos y el impacto extractivo asociado. Se debe priorizar tecnologías de bajas emisiones y bajo impacto material. Las empresas deben ser responsables de los daños medioambientales y sociales causados a lo largo de toda su cadena de suministro, incluyendo mecanismos de reparación a las comunidades
afectadas por la extracción de recursos.

4.- Conclusión

Aceptar el Artículo 13 es avalar un modelo que premia la extracción ilegítima de la creatividad humana, acelera la crisis climática, destruye empleo de calidad y empobrece nuestro acervo cultural. Insto al Ministerio a retirar esta disposición y a liderar una regulación valiente que ponga a las personas, la justicia climática y la diversidad cultural en el centro, no los intereses de un sector tecnológico depredador. La cultura del futuro debe ser humana, justa y sostenible.

Álvaro Bayón Medrano – Profesor Universitario. Divulgador Científico.

Buenas tardes.

Escribo para enviar mi sugerencia con respecto al Real Decreto sobre la regulación de la labor artística, especialmente en relación a los Artículos 12 y 13 del mismo. El uso de tecnología de IA generativa es lo contrario a la protección del trabajo de artistas, ya que se basa en el robo de información, incluyendo obras de arte, junto a fomentar la precariedad laboral y la homogenización del arte mientras se utiliza de forma maliciosa y supone un gran riesgo medioambiental.

En el documento adjunto, desarrollo mi aportación a este RD.
Gracias y un saludo.


Aportación a la consulta pública sobre el Real Decreto de relación laboral especial de artistas, en referencia al Artículo 13 «Uso de la inteligencia artificial generativa en el contrato artístico para generar contenidos» del mismo.

El presente texto expone la oposición de este ciudadano a la regulación del uso de las inteligencias artificiales generativas (a partir de este punto me referiré a ella como IAG) en el uso de cualquier actividad laboral, sea o no remunerada. Esta tecnología ha demostrado en los años que se ha popularizado ir en contra no solo de la ética y de la propiedad intelectual, sino también de la propia industria tecnológica, además de suponer un impacto medioambiental considerable.

La IAG que conocemos actualmente se fundamenta en el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM en sus siglas en inglés) con grandes cantidades de información. Los modelos de redes neuronales necesitan de una gran ingesta de datos para sus pruebas y errores, para afinar dichos modelos. En el caso de los LLM, la ingesta es mucho mayor y esto se ha podido ver claramente en la aparición de toda clase de aberraciones ya no solo a nivel audiovisual, sino también de textos.

Tal y como algunos de los baluartes de dicha tecnología, comoSam Altman, han asegurado la propiedad intelectual les supone un obstáculo para el entrenamiento de sus modelos, debido a la gran cantidad de datos que hace falta. En el presente Real Decreto, concretamente en el Artículo 12, se pretende defender dicha propiedad intelectual de los artistas implicados en las obras de cualquier índole, lo cual, dos párrafos después, se contradice con la simple mención de la regulación de la IAG.

Igual que el año pasado cuando el Ministerio de Cultura presentó el «Real Decreto para Inteligencia Artificial», si se quiere realmente asegurar la propiedad intelectual de los artistas, estos deberían poder mostrar su rechazo a su uso y que dicha decisión sea respetada. Tal y como está el Artículo 13 redactado, el contrato artístico hace que sea inevitable su implantación, independientemente de lo que los artistas puedan opinar o sentir al respecto, ya que, de otra manera, parece inviable.

Por concepto, al menos actualmente,no es posible que la IAG pueda ser alimentada exclusivamente con el trabajo de una sola obra o versión de esta para generación de otro material derivado sin la creación de alucinaciones. Como ya se ha indicado, estos modelos necesitan una gran cantidad de información para su afinamiento, y eso conlleva tener que utilizar material previo y obtenido de formas poco éticas y lícitas para su entrenamiento. Se necesita una base previa antes de proporcionar los datos de un contrato particular, como indican en el Artículo 13, para que el modelo pueda utilizarse, y, aun así, es poco fiable.

Los modelos de lenguaje como el usado por la IAG no son modelos de creación de arte, sea del ámbito que sea. Son modelos estadísticos que buscan siempre el camino más corto o eficiente, lo que lleva además a la homogenización del arte. Esto supone la eliminación de lo que hace a la creatividad y el arte humanos tan únicos, la visión particular de sus artistas e intérpretes. La generación de supuesto arte con IAG elimina esa cualidad humana que ha estado presente desde hace milenios en las distintas sociedades humanas.

Esta eliminación del componente humano afecta al ámbito laboral en general, ya no solo las artes. Existen empresas que, actualmente, ven en esta IAG como un negocio a explotar y una forma de abaratar costes, si bien dichos costes siempre son en detrimento de los trabajadores humanos, con despidos y relocalizaciones forzosas. Se están creando barreras e impedimentos para que cualquier trabajador, y esto incluye a los artistas, pueda desarrollarse profesionalmente, delegando su trabajo en modelos cuya efectividad es muy dudosa en el mejor de los casos.

Además, varios estudios confirman que la utilización de dicha IAG supone un deterioro de las capacidades de quienes abusan de ellas. Esto, por supuesto, supone también un detrimento para artistas que puedan ser forzados a utilizar esta tecnología, privándoles de su propio trabajo.

A esto se añade que dicha tecnología proporciona información falsa, ya que puede ser empleada con fines maliciosos. Incluso aunque en su Real Decreto, y en este Artículo 13 en concreto, se indica que el uso de la tecnología no debe salir del ámbito del contrato artístico, se sabe bien que quien hace la ley hace la trampa, y en el mismo Artículo 13, que puede haber otros usos no previstos, lo cual puede ser utilizado para justificar cualquier cosa, incluso si contradice lo que proponen.

Por tanto, pese a su intento de regularización, el Artículo 13 sigue dando cierta manga ancha, al no tener en cuenta más casos previstos, lo que puede ser aprovechado para cualquier uso no contemplado bajo dicho pretexto.

Por último, y no menos importante, está el impacto medioambiental y en la industria de esta tecnología. Si bien es cierto que la tecnología de las últimas décadas es preocupante en cuanto al consumo energético, los componentes necesarios para la IAG hacen que dicho consumo sea aún mayor.

Se mencionan los LLM como grandes modelos, y eso supone un entrenamiento constante de los mismos, y la enorme ingesta de datos supone un consumo muy elevado de energía, así como el agotamiento de recursos hídricos debido a la necesidad de refrigeración de estos. También las noticas se hicieron eco en estos años de la necesidad de ciertas tecnológicas, como Microsoft, de la rehabilitación de centrales nucleares para poder alimentar sus modelos de datos.

A eso se añade que, debido a la necesidad de hardware, este se haya encarecido en estos años, igual que con el uso de las criptomonedas y de los NFT. Esto también supone una mayor explotación minera para la obtención de los materiales necesarios, al requerir más demanda de componentes, volviendo, nuevamente, al impacto medioambiental.

Por todo esto, se exige que el Artículo 13 del presente Real Decreto sea reescrito o eliminado en su totalidad, ya que tal y como está actualmente redactado supone la aceptación de una tecnología basada en el robo, las alucinaciones, el deterioro cognitivo, la destrucción de empleo y el perjuicio del medio ambiente.

Es necesario que el Artículo 12 se refuerce, no solo por el hecho de que los artistas deben recibir su justo reconocimiento y retribución, sino también para blindar sus derechos frente al uso de los modelos de IAG, que por defecto no se incluyan sus obras en estos modelos o que, en caso de que se incluyan, puedan retirar su consentimiento y que dichas obras desaparezcan de la base de datos pertinente, aunque ya hayan sido usadas para el entrenamiento de estos LLM, también siendo compensados, en términos de derechos y monetarios, por el uso de sus obras en estos modelos.

Por todo ello, como ciudadano preocupado, no puedo más que oponerme frontalmente al Artículo 13 de este Real Decreto a la vez que expreso mi disconformidad por la debilidad del Artículo 12 en cuanto a la protección de la propiedad intelectual de los artistas. Insto al Gobierno en general y a los Ministerios de Trabajo y Cultura en particular que, en vez de plegarse a las tecnológicas de escasa catadura moral, promuevan la diversidad cultural, la protección de la propiedad intelectual y el respeto al medio ambiente.

Gracias y un saludo.

Carlos Benedito Guerrero – Ingeniero y artista aficionado

Sugiero que en la opción de PARTICIPACIÓN PÚBLICA que ha abierto el Ministerio de Trabajo hasta el 2 de febrero de 2026 para opinar sobre la reforma del Real Decreto 1435/1985, de 1 de agosto, ante la pretensión de la publicación del Artículo 13 que indica que la Inteligencia Artificial constará de alguna manera en los contratos laborales de las personas artistas, SE PARTICIPE especificando la cancelación de este citado artículo.

Tan sólo hay que entrar en el siguiente enlace: https://expinterweb.mites.gob.es/participa/listado?tramite=1&estado=1 con DNI electrónico o clave e indicar un e-mail

En la casilla, se puede escribir el siguiente texto:

«No estoy de acuerdo con el Artículo 13 y deseo que sea suprimido en su totalidad. No debería introducirse la IA en los contratos laborales artísticos porque será perjudicial para las personas artistas»

Y luego enviarlo. A ver si lo quitan… En mi opinión, no es concebible que quieran utilizar los contenidos donde participamos los artistas para que quienes nos contraten hagan un uso más allá de lo que sería una relación laboral. La Inteligencia Artificial deberá regularse por otras vías, con una legislación propia.

Montserrat Pratdesaba Ribas – Vicepresidenta de AIE Sociedad de Artistas

No se cansarán, me pregunto, de consultar a los artistas si quizá, esta vez sí, aceptaremos el uso de Inteligencia Artificial Generativa.

Si quizá, esta vez sí, renunciaremos a nuestros derechos que han sido expoliados en masa, sin permiso ni compensación para desarrollar una tecnología que pretende sustituirnos.

Si quizá, esta vez sí, callaremos y asumiremos que «está aquí para quedarse» pese a que la tasa de adopción entre usuarios es ínfima e indeseada, que una y otra vez demuestra que no mejora la productividad, sino que entorpece a los profesionales, es motivo de despidos en masa y de explotación para el resto de la plantilla.

Si quizá, esta vez sí, habremos cerrado los ojos y tapados los oídos al mundo y no hayamos visto cómo esta tecnología se usa de forma constante y reiterada para vulnerar y acosar a mujeres, generar contenido de explotación sexual infantil, alentar ideaciones suicidas o producir propaganda fascista sobre resorts en tierras ocupadas en las que actualmente hay en marcha un genocidio. Cuyos propietarios son todos hombres indecentemente ricos que tienen el poder de manipular y reescribir la realidad, a los que vemos un día sí y otro también en diarios porque salen en estos papeles o aquellos archivos.

Si quizá, esta vez sí, hayamos dejado de pensar en la ingente cantidad de recursos que consumen los centros de datos, el agua que necesitan y la contaminación que generan; en los casos de enfermedades raras y cáncer que surgen allá donde se plantan; en los fenómenos atmosféricos anómalos que causan muertes, porque en lugar de desacelerar y conservar el planeta para nosotros y los que vienen, nos arrojamos al abismo por ahorrarse la plata.

Si quizá, esta vez sí, banalizaremos la expresión humana, la comunicación, el entendimiento de la historia, la sociedad y lo transmundano a una fabricación artificial, desprovista de intención y de propósito, una pareidolia distorsionada y apersonal, la sombra en lo más profundo de la cueva, todo para ahorrarle a un cretino el mísero jornal que paga a un artista.

Si quizá, esta vez sí, a base de insistir y de preguntar lo mil veces preguntado, la respuesta va a ser distinta.

Si quizá, esta vez sí, cuentan con nuestro irreseñable beneplácito, uno que claramente no necesitan porque insisten una y otra vez en saltarnos por encima.

Cabría mejor preguntarse quién les insiste tanto, quién quiere que adoptemos la IAG, quién gana con ello. ¿Es la ciudadanía en conjunto? ¿Los trabajadores? ¿El arte?

Así que no, esta y todas las veces siguen siendo NO.
Me opongo tajantemente al Artículo 13 del Estatuto del Artista.

Noiry

Dado que las Inteligencias Artificiales Generativas se han desarrollado mediante el raspado de datos de millones de obras artísticas sin consentimiento de sus autores/as y productores/as, vulnerando absolutamente y con conocimiento los derechos de propiedad intelectual vigentes además de precisar enormes suministros energéticos, en el ámbito de las Industrias culturales su uso no debería ser objeto de debate: la respuesta es NO. Tampoco se deben añadir cláusulas que las permitan en ninguna circunstancia sin un marco normativo que las someta y ponga en el centro al tejido autoral.

Fandogamia Editorial

En su artículo 13, el RD recoge la posibilidad de usar IA generativa. Dicha IA usa bases de datos formadas a partir de documentación protegida por la propiedad intelectual e información confidencial (informe OMPI: IA generativa: cómo abordar la propiedad intelectual). Esto vulnera los derechos inherentes a la propiedad intelectual y su explotación (RD 1/1996, arts.14 y 17), además de la LOPD (passim) en cuanto a los datos confidenciales. Por tanto, su uso contraviene la legislación vigente y no puede ser admitido sin modificar esta sustancialmente, con implicaciones generalizadas y muy graves.

Enrique Castro – Escritor y fotógrafo

Como con muchos artistas, mi trabajo fue usado para entrenar sistemas de Inteligencia Artificial Generativa sin mi consentimiento. Cuando un empleado y un empleador acuerdan mediante contrato el usar IAG, no están contando ni con mi consentimiento ni con el de otros artistas cuyo trabajo fue robado para entrenar IAGs. Ni el Gobierno ni estos empleado y empleador pueden legitimar su uso, porque es Propiedad Intelectual que no les pertenece. Lo que sí puede hacer el Gobierno es aplicar la ley de PI a empresas de IAG y empresas que se beneficien económicamente de su uso.

Marc

El arte es una forma de expresión personal y humana, por lo que la utilización de sistemas de inteligencia artificial generativa para generar o sustituir contenidos artísticos desnaturaliza la relación laboral artística.

La admisión de estos sistemas vulneraría el art, 20.1.b de la CE, al afectar a los derechos de producción y creación artística vinculados a la identidad, voz e interpretación del artista.

Bat-iburrillo

No estoy de acuerdo con que se normalice y legisle el uso de la Inteligencia Artificial Generativa en el sector artístico y cultural. Las herramientas que se utilizan para crear imágenes, texto, música y demás han sido entrenadas vulnerando la propiedad intelectual, sin pedir permiso ni dar una retribución justa a los autores de las obras que utilizan para entrenarse. Además es una grave vulneración del Convenio de Berna. También precariza y destruye el empleo artístico y cultural, además de que el mantenimiento de servidores de IA Generativa es un peligro medioambiental.

Sarai P. L. | Komorebi

Con Audre Lorde en mi mente he participado en la consulta pública sobre la introducción de la IAGen en el estatuto del Artista en España. No soy artista ergo mi oposición tiene que ver con mi defensa de los DD.HH. y con la consideración de que los dispositivos tecnológicos no son «neutros» sino políticos y que como tal debemos considerar y reflexionar sobre nuestra utilización de los mismos.

En cuanto a la sugerencia que hago, afirmo que:

En relación a los artículos 12 y 13 del Real Decreto del que es objeto este trámite, referentes a la utilización de la inteligencia artificial generativa me opongo a ellos puesto que esas herramientas «lógicas» y las empresas que las desarrollan, fomentan las mismas herramientas que conculcarán próximamente derechos humanos básicos por parte de las autoridades de los Estados Unidos (US)

Referencia

Rubén

La IA es una herramienta que funciona a base de robar el contenido de autores, contaminar y producir «obras» de escasa o nula calidad. Cualquier medida legislativa que no sea para impedir su uso contará con mi más profundo rechazo.

Laguna 🔻 @adrianlaguna.bsky.social

Si queréis un ejemplo de que mandar:
Parte 1:

Objeto la modificación del Art. 13 del RD 1435/1985 sobre IA generativa. Esta medida vulnera los derechos de propiedad intelectual de ilustradores y artistas al legitimar herramientas entrenadas con obras sin consentimiento ni remuneración.

Parte 2:

Su uso no es complementario, sino sustitutivo, destruyendo puestos de trabajo y precarizando el sector cultural. Exijo que se prohíba el uso de IA para generar contenidos que puedan realizar profesionales humanos y se garantice que ninguna IA contratada use datos protegidos.

Parte 3:

La cultura debe proteger la creación humana, no la automatización.

David Cruz Fuentes – Product Designer

Lo que podéis hacer para ayudar es hacer un PDF o documento de texto estableciendo que estáis completamente en desacuerdo con la nueva normativa en relación a los artículos 12 y 13 (los que se encargan del asunto)

Razones por la cual la IA generativa no puede permitirse como parte del proceso artístico desde un punto de vista legal

La IA generativa no es una herramienta necesaria y no es un ser humano, no se le puede adjudicar ningún tipo de contraprestación o responsabilidad, sea jurídica, económica, social o ética, creando problemas de todo tipo.

• La IA generativa no sólo permite, si no promueve el intrusismo laboral, creando un cuello de botella prácticamente insalvable para aquellos artistas que están comenzando sus carreras, matando el relevo generacional.

• Lo anterior también no sólo destruye las oportunidades laborales y derechos de artistas incipientes y destruye el relevo generacional, si no que además dificulta la ya precaria situación laboral de muchos artistas ya establecidos gracias a la reducción de plantilla en empresas, el acortamiento de fechas de entrega ya imposibles (añadiendo una cantidad de horas sobrehumanas al trabajo) y la incrementada escasez de oportunidades laborales de un carácter independiente, privado o incluso público.

• El nuevo artículo 12 establece garantizar por completo el reconocimiento de los artistas en sus derechos de propiedad intelectual y de las imágenes que se crean para los contratos de trabajo. El artículo 13 es incompatible con esta tarea.

La inteligencia artificial generativa vulnera todos los derechos de propiedad intelectual ya que requiere para su uso y existencia el uso sin consentimiento y sin compensación económica o legal el tomar las imágenes de otros artistas. Es irrelevante si sólo se usa bajo marco y contrato consensuado entre el creador de esta imagen de IA y el cliente, su mera existencia incurre en prácticas ilegales.

• La creación de modelos de inteligencia artificial de carácter generativo dentro de empresas incurre en el uso de los productos de sus trabajadores, con permiso bajo coerción (el miedo a perder el puesto en una economía frágil) y muchas veces, sin él, y luego el despido de los mismos, rápidamente generando una cascada de desempleo de dichos artistas y contribuyendo, una vez más, a la precarización y la insostenibilidad del trabajo.

• Es mencionada la preocupación sobre el artículo 13 de la posibilidad de que la IA generativa vulnere las voces, imágenes e interpretaciones de los artistas, mientras que a su vez esto se ve completamente vulnerado con el permiso de usa dicha inteligencia artificial generativa. La intención del artículo mismo es incompatible con el uso de la IAG.

• La IAG genera y produce una singularidad: al utilizar todo tipo de influencias y alimentarse a sí misma, todo adquiere un carácter completamente general y carente de influencias culturales, esto se ve reflejado en productos extremadamente genéricos que no expresan la identidad ni de artistas ni de sus culturas. España busca promover la difusión de arte y cultura de nuestro país y sus individuos por encima de productos genéricos, apostando por ayudas económicas y sociales a productos españoles que muestren dicha cultura y su riqueza. Jamás será posible la elaboración de arte con nuestra identidad cultural por medio de la IA generativa, puesto que esta deriva sus tendencias de otros más influyentes en internet. Productos culturales reconocidos mundialmente como el flamenco, la arquitectura andaluza, el arte relacionado con la Semana Santa y mil y otros se verán desplazados y minimizados en todos los productos artísticos, si es que sobrevive su influencia, vulnerando su protección y saboteando los esfuerzos del propio país y gobierno.

En resumen la inteligencia artificial generativa promueve y vulnera derechos laborales e intelectuales sin importar su aplicación o contrato, contribuye al desempleo y pone en peligro la identidad cultural del arte español

Alba Hijano – Kinseviing

Sugerencia:

La IA generativa vulnera el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley de Propiedad Intelectual. Al entrenarse con obras protegidas, estos sistemas atentan de manera flagrante contra los derechos de autor. Además, su uso promueve la competencia desleal y propicia la sustitución de profesiones artísticas y creativas. Por otro lado, sus centros de datos consumen enormes cantidades de agua, perjudicando al medio ambiente. Por todo ello, exijo la eliminación del Artículo 13.

Alberto Ramos – Dramaturg i guionista i redactor creatiu

Expuesta mi desaprobación para con el artículo 13 del [Real Decreto XXX/2025, de XX de XXX, por el que se regula la relación laboral especial de las personas artistas que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de las personas que realizan actividades técnicas o auxiliares necesarias para el desarrollo de dicha actividad], en adelante referido como Estatuto del artista, vengo a exponer mejor el porqué de esta sugerencia.

Para empezar llevamos ya tres años conviviendo con la inteligencia artificial generativa, en adelante abreviada como IAgen, y ningún organismo gubernamental, tanto nacional como internacionalmente, ha decidido regular esta “herramienta”. Esto ya de por sí ha traído competencia desleal al gremio artístico, encontrándonos con imágenes producidas a una fracción ínfima del tiempo y el esfuerzo que le lleva a un artista consagrado en su creación. Con esto no quiero decir que vaya en contra de que el arte no deba suponer un sacrificio para el artista, considero que el artista tiene derecho a mejorar su entorno y no tener que sufrir en su trabajo, pero esto (el uso de la IAgen) quita el esfuerzo y lo cambia por una situación desoladora para el artista. A esto hay que añadirle que la mayoría de las veces dichas imágenes contienen una calidad pésima y errores que no se le permitiría a cualquier artista profesional. Por lo que avalar el uso de la IAgen simplemente daría alas a que la situación laboral, de aquellos artistas que sí nos preocupamos del proceso y resultado final, se viese empeorada a unos niveles que sobrepasarían ya la dura precariedad que de por sí vivimos.

Otra razón expuesta es el uso especulativo a nivel económico. No es noticia que la IAgen ha traído consigo una inversión gigantesca en las empresas que se dedican a su mejora y evolución. Sin embargo estas inversiones no se están viendo avaladas por resultados óptimos, dejando al descubierto una burbuja que de estallar sería un desastre económico a nivel global. Avalar el uso de la IAgen con este artículo no haría más que inflar esta burbuja, y a mayor tamaño mayores serán las repercusiones desastrosas a consecuencia de que estalle.

También la falta de regulación trae consigo problemas éticos como la suplantación de identidad, el uso indebido y fraudulento de la IAgen, la fetichización sexual de personas sin su consentimiento, amen de otras problemáticas. Fue hace poco que Grok (una de estas IAgen) tuvo que ser “controlado” y restringido en su uso, debido a que muchos usuarios de X (red social) estaban utilizándolo para generar imágenes pornográficas de terceras personas (algunas menores de edad) sin su consentimiento.

Además de lo ya expuesto, nos encontramos con la problemática de impacto medioambiental que la IAgen trae consigo. Para la generación de imágenes y/o textos es necesaria la contención y procesamiento de cantidades ingentes de datos. Todo este proceso se produce en centros de datos cuyo gasto energético es desorbitado, y en los que es necesaria una continua refrigeración que gasta recursos hídricos a una velocidad increíble. A la larga (y también a la corta, no nos engañemos) esto tendrá un impacto medioambiental destructivo cuyos daños serán inconmensurables e irreparables, y a día de hoy no estamos para permitirnos acelerar una problemática medioambiental y climática que ya nos está asfixiando.

En última instancia me gustaría exponer una consecuencia desastrosa, del uso de la IAgen, de la que apenas se está hablando: la desintegración de la relación ontológica que tenemos con las imágenes y el Arte. ¿Qué relación tenemos con el Arte? Tanto a nivel personal como a nivel colectivo tenemos una relación con las imágenes y textos (música también) que nos rodean y que, de alguna manera, nos impactan y generan un cambio en nosotros. Este cambio, aunque puede ser sutil, no es ínfimo, moldea nuestra personalidad, pensamiento, emoción o sentimiento, entorno y narrativa tanto como una conversación con cualquier otra persona. Es por eso que tenemos el deber de mirar con lupa el uso que damos a este canal que interpela nuestras relaciones con el Arte (literatura y música inclusive) y con el lenguaje simbólico con el que nos habla. El uso de la IAgen, y su inmediatez en la generación de imágenes (texto o melodía) hacen que este canal por el que nos relacionamos, y damos valor, a las imágenes (texto o melodía) se vea desintegrado. El valor pasa a ser efímero, el contenido innecesario y prácticamente inexistente, la absorción y retención del mensaje, o impacto, se ve disipada y con todo ello el cambio, y diálogo, entre espectador y obra (y artista) se ve truncado, destruido o deformado. Dejamos de crear realidades poderosas, narrativas transformadoras o contenido pleno para pasar a un continuo estímulo que no se sostiene sobre un trasfondo con profundidad ni sobre fundamentos sólidos, y que por lo tanto es portada sin nada que decir. Un vacío idealista y material.

Espero que puedan entender mis razones, y junto con las sugerencias de los demás ciudadanos reconsideren el artículo 13.

Christian Perez Ugidos

En respuesta al Real Decreto XXX/2025, de XX de XXX, por el que se regula la relación laboral especial de las personas artistas que desarrollan su actividad en las artes escénicas, audiovisuales y musicales, así como de las personas que realizan actividades técnicas o auxiliares necesarias para el desarrollo de dicha actividad, yo, Jorge Pereira Vila, declaro a nivel personal e individual:

Como profesional de la ilustración, veo que este Real Decreto puede legitimar y dar lugar a un mayor número de ofertas de trabajo en las que es requisito obligatorio emplear terminales de inteligencia artificial generativa (IAG) incluso si esto va en contra de la deontología del profesional y, además, supone precarizar su oficio, menospreciar el esfuerzo, los recursos, la formación y las técnicas detrás de cada producto, y, también, minar aún más la integridad profesional del gremio.

Esto acabaría por imponer dinámicas y requisitos laborales en contra de los intereses de artistas y otros profesionales de artes gráficas, audiovisuales, escénicas, musicales, etc. Lo estamos viendo en ofertas de trabajo en las que, para tener la mínima posibilidad de firmar el contrato, es requisito necesario conocer y emplear aplicaciones de IAG. Para muchos, aceptar estas condiciones supone dejar de lado ciertas habilidades y degradar el valor de estas. Muchos miramos esta nueva realidad
como un preámbulo a la completa exclusión de los profesionales de los procesos de producción de empresas que hasta ahora basaban su negocio en la creatividad.
Por tanto, de seguir con esta dinámica, los artistas quedaríamos completamente solos frente a la producción en masa de la IAG.

Si no fuera suficiente con hacer peligrar la economía de miles de personas, cabe tener en cuenta que los modelos de IA que ofrecen las grandes corporaciones estadounidenses se alimentan, sin permiso alguno, de una infinidad de trabajos publicados en internet. Este saqueo y el consecuente plagio vulneran de manera novedosa y flagrante las protecciones de los derechos de autor vigentes, no solo en España, sino en decenas de países. Cada día somos testigos de como gigantes como Microsoft, Google, xAI, Meta, OpenAI o Anthropic se benefician de poner sus modelos de IAG en manos de usuarios, empleados como cobayas de sus productos, para que, en su nombre, usurpen el trabajo de millones de artistas y, al mismo tiempo, cometan una competencia desleal inaudita.

A este respecto, es imperativo que no pasemos por alto lo obvio: legitimar la actividad de estas corporaciones implica engordar las arcas de empresas que no dudan en prestar sus servicios a regímenes autoritarios. Actualmente, los medios de comunicación informan de los sistemas de vigilancia y de la implementación de inteligencia artificial en productos armamentísticos, maquinaria que ya se está empleando activamente para reprimir la disidencia, espiar a ciudadanos, encarcelar y
asesinar a opositores o a minorías étnicas. Hablo de Estados Unidos, China o Israel, regímenes totalitarios e imperialistas en los cuales los valores democráticos se han degradado a favor de los intereses mercantiles y políticos de la clase política y empresarial que ha manipulado las leyes a su gusto para acabar ostentando el poder de la manera más abusiva. Sin un marco legislativo fuerte y proporcional, llenar las arcas de las grandes empresas de IA implica dar más y mejores herramientas de represión, tortura y asesinato, así como legitimar a los dictadores y genocidas de la actualidad y a los que vendrán en el futuro.

No podemos olvidar que la cauta y lenta reacción de los legisladores frente a crímenes realizados gracias a las posibilidades que permite la IAG: desinformación, acoso y cosificación sexual (generalmente a mujeres), pornografía infantil, vulneración de la intimidad, timos telefónicos, etc. Este último año se han recogido historias de personas que han empleado chatbots e interlocutores de IAG hasta perder por completo la noción de realidad: debido a que se están promocionando (falsamente) estas interfaces como agentes antropomorfizados que poseen una inteligencia superior a la humana, cuando realmente no son más que complejos modelos extensos de lenguaje que responden en base a algoritmos, estadísticas y probabilidades. Estos comportamientos delictivos e irresponsables son, en la práctica, otro de los tentáculos que a los enemigos de la democracia, que se benefician de esta
deriva hacia la dependencia de herramientas tecnológicas en manos de una élite que solo piensa en los beneficios económicos y desprecia por completo el tejido social. Si realmente creemos en la democracia como uno de los sistemas capaces de llevarnos hacia una sociedad justa, equitativa e igualitaria, debemos regular este ámbito y no permitir que la economía mundial gire alrededor de un oligopolio autoritarista.

Estaría ignorando una gran cantidad de artículos y testimonios de expertos si no hablase de la cantidad de señales que apuntan al negocio de la IA como una enorme burbuja especulativa incluso mayor que la que acabaría por provocar la crisis del puntocom. Varias administraciones públicas y entes privados están mudando sus infraestructuras y tecnologías hacia la IA, sin tener en cuenta el carácter descaradamente especulativo del crecimiento artificial (y engañoso) de esta industria. Ya no es cuestión de “si” la burbuja explotará, sino de “cuando”. Ese estallido arrastrará a la bancarrota a empresas (grandes y pequeñas) y también a economías enteras que han apostado ciega e impulsivamente por una tecnología que no cumple con expectativas, que tiene una utilidad limitada y que no es atractiva ni útil para la mayoría de la población. También hay que tener en cuenta que esta especulación, absurda y elitista como es, va unida a una demanda artificial de componentes
informáticos que está provocando el encarecimiento de productos como memorias RAM, tarjetas gráficas y almacenamiento de memoria, haciéndolos cada vez más inaccesibles a los consumidores y usuarios.

Alimentar la burbuja también afecta al medio ambiente, ya que las exigencias computacionales de los productos de la IAG requieren instalaciones, generadores y refrigeradores que se traducen en daños en el ecosistema natural, emisiones de gases tóxicos y de efecto invernadero, y también el consumo de agua. El deterioro del medio ambiente y el cambio climático, consecuentemente, se traducen en daños a la salud y al deterioro de la calidad de vida de la población. Hace pocos años vimos un efecto parecido con la promoción y popularización de de productos y servicios derivados de la tecnología blockchain: criptomonedas y los tokens no fungibles o NFT, en retrospectiva un preámbulo de la especulación de la IA.

Volviendo a un ámbito inmediatamente próximo, siento que la IA, tal y como está concebida por inversores de capital de riesgo y grandes empresarios, sumidos en la avaricia y en delirios distópicos, supone una agresión directa a la cultura. Sus modelos se alimentan de obras existentes, sobre todo de las más populares y excesivamente expuestas en internet. Estas bases ignoran fuentes fuera de la red y, además, carecen por completo de raciocinio equiparable al humano. Con esto pretendo decir que la cultura se alimenta de la creatividad humana, capaz de reconocer patrones, unir y deshacer conceptos, observar las sutilidades de la realidad, reflexionar sobre ideas y encontrar conexiones gracias a casualidades y accidentes. Los productos generados por IA refuerzan el zeitgeist que muestra la red, donde los espacios más destacados y reproducidos por algoritmos (a su vez en manos de grandes empresarios) son aquellos que tienen mayor viralidad y un mayor valor monetario. No da lugar a disidencias ni a cosmovisiones de minorías.

Hace dos años redirigí mi carrera profesional hacia el arte al matricularme en el ciclo de Ilustración en la EASD Antonio Faílde de la ciudad de Ourense. Con esto quise, por fin, apostar por mi verdadera vocación como artista, para la cual he presentado talento y afecto desde que tengo memoria. La irrupción de la IAG, la especulación y la permisividad de los cuerpos legislativos me hacen temer que mi modesto sueño, vivir de mis creaciones, se verá fatalmente truncado por los intereses económicos de una minoría que goza de una riqueza inaudita y que, para colmo, merece el respeto de representantes gubernamentales a pesar e un largo historial de inmoralidad y tendencias reaccionarias.

Les ruego que piensen detenidamente en las consecuencias que el uso no regulado y el beneficio del oligopolio estadounidense de la IA pueden provocar en los profesionales del arte, en la economía de autónomos y pequeños empresarios, en nuestra cultura y, no en menor medida, en nuestro medio ambiente y en los valores democráticos.

Atentamente,

Jorge Pereira Vila, periodista e ilustrador

La IA generativa realmente no genera nada. Se limita a extraer información entre los millones de datos que tiene almacenados y reunirla en una nueva imagen o un nuevo texto. A copiar y pegar de otras fuentes lo conocemos como plagio. ¿Se están pagando los derechos de autor a los autores originales? ¿Hay información suficiente para saber de dónde sale la información de la IA generativa para realizar un trazado o para poder pagar estos derechos?

Incluso se ha planteado la idea de que la persona que genera el nuevo producto con IA generativa debe tener derechos de autor. Si yo creo una canción a partir de otra canción ya existente deberé pagar al autor original y mi idea será un plagio. ¿Debe alguien ganar dinero sólo por decirle a una máquina que haga esta misma copia, especialmente cuando a los autores originales no se les ha pagado nada? De hecho, ¿alguien le ha preguntado a los autores originales si querían ser parte de estos modelos de datos?

Pensemos ahora a largo plazo. Cuando una IA analiza un conjunto de datos crea un modelo. Y ese modelo se afianza y no cambia con el tiempo. No hay adaptación a los cambios. La sociedad avanza, que un modelo funcione hoy no significa que sea válido mañana. La IA no nos hace crecer, nos estanca. No crea, reproduce.

Pero vamos a suponer que vamos a tener una IA que se alimenta continuamente y que va modificando su modelo. Es una utopía pensando en el gasto inasumible que supondría esto, pero por un momento, vamos a suponerlo. La IA está escupiendo resultados continuamente, y esos datos empezarán a formar parte de los bancos de datos. La IA se alimentará de sí misma. Si ya detectamos imágenes con errores básicos como personas con 7 dedos, ¿hemos pensado en lo que pasará en un tiempo cuando la IA se alimente de estas imágenes mal creadas o de textos con inexactitudes? Tendremos resultados cada vez más pobres. Lo mismo para las traducciones y las voces. Si los modelos son deficientes, los resultados no tendrán calidad.

Las voces además añaden un aspecto más: privacidad y seguridad. Podemos contratar servicios o créditos sólo con una grabación de nuestra voz. Ya hay estafas en las que se reproduce la voz de otra persona pidiendo ayuda o con un famoso que recomienda participar en criptomonedas o políticos que ofrecen subvenciones. ¿Queremos facilitar estas suplantaciones? ¿Queremos de verdad recabar bases de datos con nuestras voces? ¿Queremos dejarlas en manos de empresas privadas incluso cuando estos días estamos viendo cómo no ponen suficientes medios para evitar hackeos de datos? Al contrario, las voces deberían empezar a ser un dato especialmente protegidos como los datos biométricos.

Aparte de errores, los modelos actuales tienen sesgos machistas, homófobos y racistas, basados en los millones de datos que tienen estos prejuicios por mucho que intentemos cambiarlos. Estoy cansada de ver traducciones automáticas en las que nurse se traduce por enfermera, nunca por enfermero, y los engineer yjudges nunca son mujeres. Si un hombre queda con una mujer siempre será una cita, no una reunión. Si un hombre habla de su pareja siempre será una mujer, nunca da la posibilidad de que sea un hombre.¿Queremos seguir reproduciendo estos contenidos prejuiciosos?

Y por último, la perspectiva de una mujer. Se dio la posibilidad de modificar fotos y conseguimos millones de fotos de mujeres desnudas sin su consentimiento. ¿También queremos audios pornográficos con sus voces? También la posibilidad de crear imágenes generó imágenes sexuales
de niños y niñas, ¿queremos potenciar esta posibilidad?
Vuelvo a mi primer punto, ¿hay información suficiente para hacer trazados y saber de dónde han salido los datos originales?

Mención corta a los gastos inasumibles ya comentados antes: No todo es el gasto económico de la energía necesaria para hacer correr estas máquinas. Estamos en el inicio de una crisis hídrica global, ¿queremos potenciarla en máquinas que crean deepfakes y sexualizan a las mujeres? La respuesta a todas las preguntas es no. No queremos IA generativa. Los que están a favor de usarla son los editores, los productores, los CEO, los que pretender ser autores pero no tienen creatividad y prefieren robársela a otros. No es una cuestión creativa, es una cuestión económica: poder ahorrarse el dinero que cuesta pagar a un ilustrador, a un traductor, a un actor o a un músico.

Pero este ahorro nunca se traduce en que el producto final sea más económico y accesible.Sólo busca aumentar ganancias. Pero todos esos artistas también tienen que comer. Si su trabajo lo hace una máquina y el dinero va a quien ya tiene posibilidad de pagar a esos artistas y a esa máquina sólo estamos aumentando la brecha social. Y dejar a más gente en la miseria sólo dificultará el crecimiento del país y sobrecargará los presupuestos, eso suponiendo que el partido en el poder quiera ayudar a esas personas que lo necesitarán. ¿Qué ocurrirá cuando gobierne un partido que maltrata a sus ciudadanos y que considera que el que no tiene 5 casas es porque no ha trabajado lo suficiente? Sois el partido que debería estar asegurando a futuro que esto no ocurra, no facilitando el problema.

Anónimo

Análisis de Marelisa Blanco, abogada
especializada en derechos de autor

IA y creación artística: qué dice realmente el nuevo Estatuto del Artista – Marelisa Blanco CEO de AKME Legal S.L

Spoiler: NO, no se prohíbe. Pero tampoco se regula bien.

El Estatuto del artista no prohíbe la inteligencia artificial generativa, sino que intenta regular su uso de forma restrictiva. La norma introduce límites, conceptos jurídicos indeterminados y confía en la negociación contractual, dejando abiertas importantes incertidumbres para el sector creativo.

La IA generativa es uno de los temas más candentes de los últimos años. Y lo seguirá siendo mientras no exista un consenso real sobre los datos de entrenamiento, las compensaciones a artistas y, sobre todo, hasta que consigamos que no sea un opt-out por defecto, sino un opt-in lo que rija en las normas.

El pasado 23 de enero numerosos medios anunciaban que el Gobierno prohibiría la IA generativa en la cultura. Sin embargo, cuando acudimos a la propuesta de redacción del Real Decreto —en concreto a los artículos 12 y 13— el panorama es bastante más complejo.

¿Qué dice el Real Decreto?

Art. 12: reconocimiento de derechos de propiedad intelectual y obligación de diferenciar ciertas remuneraciones en nómina. Ok, correcto. Esperable. Nada revolucionario. La movida está en el art. 13. Ahí no se prohíbe la IA: se permite su uso dentro del contrato artístico, limitado a la obra concreta, su explotación y promoción.

El artículo 13: el verdadero núcleo del debate sobre la prohibición de IA

Para empezar, dice justamente lo contrario a lo anunciado en la mayoría de la prensa. La norma establece que, en el marco de la relación laboral especial artística, se podrán utilizar sistemas de inteligencia artificial generativa para generar contenidos relacionados con la imagen, la voz o los resultados de la actividad contratada, siempre que:

  • El uso se limite al objeto del contrato.
  • Esté circunscrito a la obra o a las obras para las que se realizó el contrato.
  • Incluya su explotación y promoción, pero no vaya más allá.

Os traduzco:
✨ IA sí
✨Dentro del contrato
✨Para ESA obra específica
❌ No para hacer lo que te dé la gana con la imagen o la voz

Matices a tener en cuenta sobre el nuevo Estatuto del Artista…

a). Los apartados 4 y 5 se despachan remitiendo a las normativas que rigen los derechos de propiedad intelectual, protección de datos, derechos de imagen y la inteligencia artificial.

b). Conviene recordar que este Real Decreto no se aplica a todo el sector creativo, sino específicamente a:

  • Artistas, intérpretes y ejecutantes (actores, bailarines, cantantes, dobladores, coreógrafos, etc.).
  • Técnicos directamente vinculados a estas actividades (maquillaje, peluquería, sastrería, montaje…).
  • Actividades que van desde el teatro tradicional hasta el streaming.
  • Personas que se dedican a actividades en las artes escénicas, audiovisuales y musicales

c). Los titulares sensacionalistas de la mayoría de los medios que se han hecho eco de la noticia no se corresponden con la realidad del texto.

No estamos ante una prohibición, sino ante una regulación tímida, que todavía no termina de dialogar con la realidad cotidiana de la industria creativa.

Ese desfase, en materia de IA, puede pagarse caro.

Lo que parecen haber olvidado el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Cultura es que los servicios de IA generativa siguen vulnerando la LPI de todo el sector creativo aunque la modificación del RD vaya dirigida a gremios específicos. Incluirla en el Estatuto es legitimarla y le abre la puerta.

Nia Soler – Ilustradora, artista visual y escritora. Representante de Arte es Ética, España.

La Confederación General del Trabajo (CGT) se suma a la iniciativa de la plataforma ‘Arte Es Ética’ consistente en enviar aportaciones durante el llamado proceso de participación pública del Real Decreto que pretende modificar el Estatuto del Artista. 🔥

EL SECTOR ARTÍSTICO SE EXPRESA

Los titulares de varios medios afirman que el Estatuto del Artista prohibirá que se sustituya a los trabajadores por IA.

Desde la irrupción de la IA generativa en el ámbito creativo/cultural, las empresas han sustituido a los trabajadores alegando «reorganización» y «reestructuración» para justificar procesos de despidos colectivos.

El nuevo Real Decreto solo va a facilitar que siga ocurriendo.

Nia Soler – Ilustradora, artista visual y escritora. Representante de Arte es Ética, en España.

Otra vez esta gentuza intentando entregar lo que no les pertenece: nuestro trabajo, nuestro conocimiento, nuestra formación y nuestra inspiración.

El artículo 13 en general es una mezcla de ignorancia fingida o real, pero sobre todo malicia e interés. Es tan violento como decir que se permite el robo, pero solo en ocasiones especiales, cuando están de acuerdo dos partes… en robar a terceros. En fin, los derechos de autoría, el derecho a la propia imagen y el derecho a la privacidad, por el suelo y pisoteados.

Atilio Gambedotti – Autor, guionista, historietista e ilustrador. Integrante de Arte es Ética, España.

Tu jefe le hace un contrato a su sobrino. Ese sobrino dice ser «artista» y que «se ayuda» de la IAG. Al cabo de un tiempo a tí que no la usas te despiden alegando falta de rendimiento.

Te han sustituido por una IAG, pero el Real Decreto del Gobierno no reconoce que así sea.

Mandad aportaciones, por favor. Si esto sale vamos a estar peor que antes.

SEGAP – Federación de Sindicatos de Espectáculos, Artes Gráficas, Audiovisuales y Papel de CGT.

Probablemente hayáis visto el titular de que «el gobierno prohíbe que los artistas sean sustituidos por la IA». Lo que hacen es lanzar un globo sonda para ver qué nos parece que se pueda usar la IA en cine y espectáculo. Y tenemos hasta el 2 de febrero para dar nuestra opinión.

Lo venden como algo bueno porque «lo están regulando y poniendo límites». Que es, con cariño, la postura cobarde. El uso de la IAGen es un problema ecológico, un drama de derechos, alucinaciones, etc, etc… Y además, en espectáculo se va a usar para sustituir trabajadores con nombre y apellido.

Si vais secos de ideas, Fandogamia os da un texto que podéis usar de base. Se resume en: la IAGen es antiética y cualquier regulación que permita su uso lo que hace es aceptarlo y normalizarlo.

Laurielle – Autora de cómics e ilustradora.

Es mejor tener una regulación y que haya limitaciones.

Dicho esto, es una mierda, realmente da carta blanca a usar la IA Gen que ha saqueado y utilizado el trabaja de miles y miles sin permiso ni remuneración alguna. Aunque limite su uso, autoriza a utilizarla. Por otro lado, no dice nada de que sea obligatorio informar de que ese trabajo se haya realizado con IAG. Debería ser lo mínimo.

Paul Atreides – Bloguero en Casa Capitular de Atreides. Podcaster en El Batallón Pluto.

El Ministerio de Cultura vuelve a traicionar a los artistas con esta cláusula, cuya aplicación en la realidad será: Firma este acuerdo o no trabajas más. El pago será en cacahuetes. Y en la próxima legislatura, un nuevo cambio liberalizará 100% el uso de los contenidos. No hay que «regular el uso» de la IA generativa.
Ninguna aplicación de IA-gen valdría para nada si no se hubiera alimentado primero con millones de obras artísticas robadas a sus autores. La IA-gen es un delito. Lo que hace Cultura al «regularla» es, literalmente, proteger a delincuentes.

Bloguionistas – La voz de los guionistas.

Recuerden que siempre, siempre, siempre que la Administración o un político se refiere al «sector», da igual cuál sea, se refiere a la patronal del mismo y a sus intereses, nunca a los trabajadores.

Que ahora que lo pienso, y para sorpresa de nadie, es una cosa muy franquista, vender que existen unos intereses comunes «del sector» que hay que armonizar, cuando el principal enemigo del trabajador es el patrón que lo explota.

Enrique Castro – Escritor y fotógrafo.

En este hilo explican la manera de imponer una sugerencia al gobierno sobre el Real Decreto que permite el uso de IA en ámbitos culturales.

Si eres artista deberías «sugerirles» el atentado contra vuestra supervivencia que supone permitir el uso de IA de esta manera.

Alberto – Senior Technical Artist @ Plarium.
A. M. Markova ♡ | Ilustradora: ¿El gobierno prohíbe la IA en la cultura? 🤔❌
Fulcagay: No, el estatuto de artista no prohibirá la IA, la quiere IMPLEMENTAR!

En 2022 se aplaudió la reforma del RD de artistas, que incluía a los figurantes como artistas. Con todos sus derechos.

Pero esta nueva redacción, presuntamente en contra del principio de igualdad constitucional y vomitando directamente, sobre esa inclusión, los excluye de una lista cerrada que impide la réplica con IA de algunos artistas, pero no de otros, y por tanto de la explotación a través de la reproducción indiscriminada de sus imágenes (por mucho que no se reconozcan las de los figurantes y no generen derechos) a través de la Inteligencia Artificial.

Se ha estado escaneando en la práctica a los figurantes, para usar esa imagen, y que es a lo que ahora legalmente se da carta verde. Los únicos figurantes que podrían reclamar derechos de propiedad imagen son los que se admiten en la práctica como figuración especial, esos que TAMBIÉN ha excluido esa lista cerrada de artistas.

Álvaro Blázquez – Actor, director, dramaturgo. Licenciado en Derecho.

Yo he escrito lo siguiente, inspirándome en una historia que me han compartido de Iris C. Permuy Hércules de Solás:

«Como graduada en Traducción e Interpretación, rechazo firmemente la regulación del uso de la IA generativa en el sector cultural, sea en el caso que sea. Mi rechazo se fundamenta en que la IAG en el sector cultural:

— amenaza nuestro acervo lingüístico y cultural;
— atrofia la capacidad de pensamiento crítico y creativo;
— vulnera las leyes de propiedad intelectual y el Convenio de Berna;
— destruye puestos de empleo y precariza los que quedan;
— es una masacre a nivel medioambiental».

Ana María Justo Milán – Literary and audiovisual translator EN/FR ​> ES | Proofreading, SDH and audio description in Castilian Spanish.

• Diseño y maquetación web: Naida Jazmin Ochoa, diseñadora gráfica, ilustradora. Coordinadora del colectivo Arte es Ética.